Imprescindible: uñas limpias, bien cortadas y con buena forma
Las manos, que tanto hablan de uno mismo, necesitan como mínimo unas uñas bien cortadas y con buena forma.
Primero, hay que lavarlas a fondo con el cepillo de uñas. Para cortarlas, es muy práctico el cortaúñas con depósito que, además de higiénico, puede usarse con ambas manos. Y para darles forma, empezar a limar con el lado de grano grueso de la lima de fibra de vidrio y perfilar por el lado de grano más fino. Siempre con pequeños movimientos y en la misma dirección.
Ah, y los que quieran un acabado plus, no dudéis en utilizar el Pulidor de uñas: para darles un aspecto liso y sin rugosidades, utilizar el step1 y para despertar el brillo natural, simplemente seis pasadas con el step2.







