Depilar: la clave está en los detalles
Elige unas buenas pinzas, de punta recta u oblicua; la que se adapte a ti. Un espejo de aumento x10, mejor en formato rectangular para ver ambas cejas a la vez y un peine especial de cejas.
Un buen momento para depilar las cejas es después de la ducha porque los poros están abiertos y apenas se notan los tirones. Antes de empezar, puedes marcar la forma con un lápiz de cejas, respetando la forma natural de tus cejas. Ve depilando, de uno en uno cada pelo que sobresalga de la línea que has dibujado. Evita depilar en exceso por la parte superior de la ceja. A continuación péinalas hacia arriba, hacia abajo y a ambos lados. Esto saneará tus cejas y te permitirá ver los espacios vacíos para corregirlos.
Si surge algún pelo demasiado largo, en vez de depilarlo es preferible que lo cortes con una tijerita para evitar un aspecto irregular. Y después de depilarte, aplica una hidratante con aloe vera para calmar posibles irritaciones.








